De esa consulta, realizada por la Secretaría de Educación Pública de México se desprende que el 79.7 por ciento de los niños que usan celulares en las escuelas tienen dificultades para mantener la atención y el 70.8 por ciento experimentó cansancio o somnolencia durante la jornada escolar.

También se observó que el 73.3 por ciento de los niños tiene dificultades para regular las emociones o afrontar situaciones de frustración; el 66.9 por ciento reflejó dificultades de lenguaje o comunicación y el 53.3 tuvo una menor interacción presencial en el salón de clases.

El 38.7 por ciento de los docentes encuestados reportó haber identificado conflictos iniciados en redes sociales u otros espacios digitales que continuaron o se manifestaron en la escuela; el 33.2 por ciento detectó la toma o difusión de fotografías, audios o videos sin consentimiento y el 29 por ciento identificó situaciones de ciberacoso o agresiones mediante medios digitales.

También un 31.5 por ciento de los docentes reportó haber tenido conocimiento de la realización de retos virales a través de internet; el 27.1 por ciento de los profesores identificó exposición a contenidos violentos, sexuales o inadecuados para la edad de los chamacos.

En conclusión, el 81.2 por ciento de las figuras educativas encuestadas está de acuerdo con que se establezcan medidas de carácter nacional para atender el fenómeno de los dispositivos digitales en las escuelas; el 95.7 por ciento de los profesores consideró que es necesario establecer una edad mínima para el uso de redes sociales y el 88.8 por ciento estuvo de acuerdo con limitar el acceso durante a dispositivos electrónicos durante la jornada escolar.

Todos estos datos son parte del acuerdo que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el pasado martes 22 de septiembre del 2026, en el cual el secretario de educación Mario Delgado Carrillo anuncia medidas para regular el uso de dispositivos electrónicos en las escuelas del país.

Por estas y otras razones, la Secretaría de Educación Pública federal consideró necesario establecer medidas diferenciadas para regular el uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y electrónicos personales durante la jornada escolar, de acuerdo con las características de cada tipo educativo que empezarán a aplicarse a partir del martes 3 de noviembre de 2026.

RAZONAMIENTOS 

En las ponderaciones del acuerdo de la Secretaría de Educación se advierte que el desarrollo de las tecnologías, particularmente de los teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y electrónicos personales, ha modificado las formas de comunicación, acceso a la información e interacción social de niñas, niños y adolescentes, y que si bien pueden constituir herramientas útiles para el aprendizaje y el acceso a recursos educativos cuando su utilización responda a fines pedagógicos, su uso inadecuado, excesivo o no regulado puede generar distractores e interferir con la atención, concentración, interacción y aprovechamiento académico de las personas educandas.

Se explica en el acuerdo de la SEP que en el Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2023, llamado “Tecnología en la educación: ¿una herramienta en los términos de quién?", realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), se advierte que el uso no regulado de dispositivos móviles en el entorno escolar genera efectos negativos tanto en el aprendizaje como en la convivencia, precisando que la simple presencia del celular en el aula puede provocar distracción y afectar el desempeño académico, incluso sin que el dispositivo esté en uso activo.

Expone también el documento de la Secretaría de Educación Pública que en la conferencia de prensa matutina de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de 3 de agosto de 2026, el psicólogo social, especialista en temas relacionados con redes sociales y autor del libro “La generación ansiosa”, Jonathan Haidt, expresó que la transición hacia una infancia basada en el uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes, electrónicos personales y redes sociales ha generado afectaciones severas en el bienestar de la juventud, pues una infancia basada en el teléfono y dispositivos electrónicos provoca depresión, ansiedad, trastornos alimentarios, adicción, distracción, menor capacidad de atención y aprendizaje, acoso sexual y una serie de otros daños.

El especialista expresó la necesidad de adoptar medidas urgentes, tales como la restricción del uso de dichos dispositivos durante toda la jornada escolar y el establecimiento de 16 años como edad mínima para el acceso a redes sociales, a fin de proteger a la niñez, fortalecer el desempeño académico y restituir la convivencia en el entorno escolar.

También cita la Secretaría de Educación Pública que en la conferencia de prensa matutina de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de 17 de agosto de 2026, el Director General del Instituto de Psicología de Tecnología y del Centro Neely de la Universidad del Sur de California, Ravi Iyer, expuso que las plataformas digitales y redes sociales están diseñadas para maximizar su consumo, dejando de lado el bienestar de las personas usuarias, lo que ha traído como consecuencias para estas personas, el uso excesivo, la adicción, el contacto no solicitado y la exposición a contenidos o contactos no deseados.

Señaló el especialista de la Universidad del Sur de California que existen precedentes judiciales y marcos regulatorios internacionales que respaldan la urgencia de exigir a las empresas de tecnología modificaciones estructurales en su diseño, tales como la desactivación de notificaciones en horarios nocturnos y escolares, la privacidad predeterminada en cuentas de menores, la eliminación del conteo público de interacciones, la restricción de mensajes directos por parte de adultos desconocidos y el establecimiento de límites al tiempo de uso, ello con la finalidad de priorizar la seguridad y el desarrollo integral de los usuarios.

Se señala una larga lista de países que han aplicado medidas relacionadas con la restricción de los dispositivos móviles en las instituciones escolares durante la jornada escolar como Ecuador, Brasil, Irlanda, Francia, Italia, Reino Unido, Austria, Grecia, Portugal, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, República Checa, China, Dinamarca, Chile, así como 19 entidades federativas de México que cuentan con disposiciones o instrumentos normativos vigentes relacionados con la regulación del uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y electrónicos personales en los centros educativos, entre las que se encuentran: Aguascalientes, Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas y Tlaxcala.

MEDIDAS DIFERENCIADAS

En los niveles de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, se establece la restricción del uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y electrónicos personales para las niñas, niños y adolescentes estudiantes, durante toda la jornada escolar, por lo que sólo podrán utilizarse para fines educativos previamente programados, esto es, que su uso debe tener una intencionalidad pedagógica, bajo la orientación de las y los docentes; asimismo, también se podrán utilizar en casos de emergencias personales, por motivos de discapacidad, accesibilidad, inclusión, necesidades de salud o atendiendo a las necesidades particulares y extraordinarias de las comunidades educativas.

En el tipo educativo medio superior, se fomentará el uso responsable y seguro de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y electrónicos personales y se limitará su uso no pedagógico durante la jornada escolar de acuerdo con las características, necesidades y contexto de cada institución, mediante un proceso de consulta, diálogo y construcción de acuerdos con la comunidad educativa; asimismo, se podrán utilizar en casos de emergencias personales, por motivos de discapacidad, accesibilidad, inclusión, necesidades de salud o atendiendo a las necesidades particulares y extraordinarias de las comunidades educativas.

En el tipo educativo superior se fomentará el uso responsable y seguro de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y electrónicos personales durante toda la jornada escolar, conforme a los acuerdos de cada comunidad educativa en términos de las disposiciones de las autoridades educativas competentes y las instituciones de educación superior.