Además, Santana Bracamontes tendrá que operar un organismo electoral en el cual ya se han nombrado, por anticipado, funcionarios que no conoce y trabajar junto con seis consejeros electorales que en ningún momento han explicado o se han deslindado de las irregularidades cometidas en el más reciente proceso electoral de Jalisco.


Para rescatar algo del prestigio perdido, el nuevo presidente del Instituto Electoral de Jalisco tendría que transparentar todos los nombramientos de presidentes de Consejos Municipales y Distritales que serán designados para operar los comicios del domingo 6 de junio del 2027 en la entidad. Sólo así podrá brindar certeza a la sociedad.